El grupo de mujeres emprendedoras de Córdoba realizó la segunda jornada del programa de capacitación de Mujeres Transformadoras, con la guía de Gloria Radyk para armar un plan de negocios.

 

Con muchas expectativas y ganas de seguir capacitándose para mejorar su proyecto, las emprendedoras participantes del programa Mujeres Transformadoras, que Disco, a partir de su programa de RSE, junto con Voces Vitales realiza en Córdoba, completó su segunda jornada donde la temática principal, al igual que en la sede de Buenos Aires, fue Armado de proyecto.

Gloria Radyk, especialista en Plan de Negocios y Gestión Estratégica, les contó sobre los distintos modelos, habló de costos y rentabilidad. “Los puntos principales para el armado de un proyecto —dijo— son: tener bien apartado el segmento del mercado y las necesidades que tiene, la capacidad de proveer ese producto o servicio y de permanecer en el tiempo buscando características de sustentabilidad. Diseñar la forma en que el proyecto va a crecer es fundamental para iniciarlo”.

Cada palabra y cada dato son anotados por las emprendedoras que escuchan atentamente pensando en su propio proyecto. “Venir a la capacitación me aportó claridad para enfocar mi negocio y me hizo replantear parte de la estrategia”, asegura Antonella Mazzola de Abuela Luna. Mientras que para Alejandra Arias de Alquimia Blend significó “un enfoque de dónde se tiene que hacer hincapié para poder avanzar y no quedarse en una cuestión de hobby, le sumo realmente poder proyectarlo como un negocio o algo comercial”.

La capacitación les permite no sólo dar a conocer su proyecto, sino también tener las herramientas para hacerlo crecer. “Esta segunda jornada me parecía vital, creo que es lo que todas las emprendedoras necesitan, ya que sostengo que los emprendimientos nacen de una manera más visceral y emocional, y esto es el paso inevitable y fundamental para que todo proyecto esté encaminado hacia un negocio que dure en el tiempo”, dijo Laura Faría de Voces Vitales.

Como conclusión, Gloria Radyk, quien también es emprendedora, expresó: “Formar parte de este taller para mí es devolver lo que aprendí, participando, propiciando, haciendo que emprendedoras se sientan seguras de sí mismas, que puedan soñar, tener pasiones. Como mujeres muchas veces tenemos un discurso interno que escuchamos demasiado y hay que bajarle la voz a eso y abrirnos, sacar lo mejor que tenemos y saber que podemos hacer cosas maravillosas”.

 

  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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