Hay momentos en que nos cuesta controlarnos con la comida, pero, si seguimos algunas estrategias, podremos darnos el gusto sin caer en excesos.

 

Claro que nos merecemos darnos un gusto y comer algo rico sin pensar en si eso nos hará engordar. Pero tener una colección de paquetes de galletitas en la alacena de la cocina o un kiosco lleno de golosinas en el armario de la oficina también hace a que estemos más propensas a comer de más, cuando no tenemos hambre o cuando es solo ansiedad. ¿Por qué? “Existen muchísimos alimentos que les gustan a la mayor parte de la gente y generalmente no son saludables, por eso tenerlos a mano y en cantidades desmedidas fomenta el descontrol. Entonces, si somos conscientes de esto, podemos ocuparnos de modificar esta situación para ayudarnos a nosotros mismos”, dice la licenciada en Nutrición Estefanía Beltrami.

Todos tenemos nuestros momentos de debilidad en el que nos queremos comer entero ese pote de dulce de leche que tenemos en la heladera, pero principalmente son “todos aquellos que tienden a canalizar emociones en la comida (felicidad, tristeza, angustia, enojo, etc.) o que simplemente comen por antojo, por aburrimiento o porque está, quienes deberían mantener un ambiente seguro”, asegura Beltrami. Para lograrlo, nos propone tener en cuenta algunas estrategias y pensar, por ejemplo:

Si festejé mi cumple y sobró comida…
Descontrol: quedarme con empanadas, pizza, masitas y torta en mi casa y congelarlos para tener a mano por si en algún momento quiero comer algo de eso.
Autocontrol: repartir lo que sobró entre los invitados y quedarme solo con unas pocas porciones.

Si quiero merendar medialunas…
Descontrol: comprar 1 docena de medialunas para 2 personas y comerlas mientras charlamos y tomamos mate.
Autocontrol: comprar 2 o 3 medialunas para cada persona.

Si quiero comer papas fritas de paquete…
Descontrol: me compro el paquete grande con la idea de comer solo una parte y dejar el resto para cuando vuelva a tener ganas.
Autocontrol: me compro el paquete individual o, si compro el paquete grande, lo abro cuando esté con más gente así lo compartimos entre todos.

No se trata de no comer, sino de “evitar tener al alcance de la mano alimentos con escaso valor nutricional, sobre todo cuando se encuentran en cantidades importantes”. Por eso, una buena forma de mantener el control para un ambiente seguro y saludable, es comprar este tipo de alimentos en el momento en que tenemos ganas de comerlo y que sea en porciones pequeñas. De esa forma, “nos será más sencillo tomar las decisiones adecuadas en cuanto a nuestra alimentación y nos aseguramos de comer lo que nos gusta cuando tenemos ganas reales”, afirma la Licenciada Estefanía Beltrami.

 

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Instagram: @nutricion.salud.arg
Web: www.nutricionsaludargentina.com

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