Regresar al trabajo, cumplir horarios y tener obligaciones más estrictas después de las vacaciones puede llevar un tiempo de readaptación. Te contamos cómo hacerlo sin perder el bienestar logrado durante el descanso.

 

Trabajemos en casa o en una oficina, la vuelta a la rutina suele ser algo caótica y es posible que al ver la pila de papeles, la bandeja de entrada llena de mails o todas las tareas que tenemos por delante, esa sensación de descanso y placer que habíamos logrado durante nuestras vacaciones se nos diluya en solo algunos minutos. Para que esto no ocurra, Javier Díaz, licenciado en Kinesiología y Fisioterapia, especialista en Bienestar Corporal y fundador de Moodment, y María José Ferrero, licenciado en Administración de Recursos Humanos y Responsable de RRHH de Moodment, nos sugieren:

  • Que la reincorporación sea gradual, estableciendo prioridades ya sea en la oficina o en la casa, con las compras, los útiles, las reuniones. Todo se debe organizar y priorizar para no abrumarse de golpe.
  • Planificar las actividades que se van a hacer las primeras semanas luego de las vacaciones. De esta manera, el desembarco en la casa o en la oficina será aún menos traumático.
  • Mantener las rutinas saludables lo más que se pueda: desayuno nutritivo (incluyendo cereales y frutas), dormir entre 8 y 6 horas y permitir 4 breves descansos al día de al menos 15 minutos.
  • Realizar ejercicio durante las vacaciones suele ser más sencillo que cuando estamos insertos en la rutina laboral o del hogar, es por esto que lo importante es mantener este ritmo al retomar las actividades que mayor tensión y estrés nos generan durante todo el año. Ejercicios de estiramiento, elongación, yoga y caminata o running ayudan a mejorar el torrente sanguíneo y, por lo tanto, a potenciar el rendimiento, reduciendo la sensación de cansancio físico o pesadez.

Reconectando

“En muchos casos la primera semana de trabajo se vuelve interminable y es por esto que cada vez son más las personas que suman a sus jornadas laborales herramientas que les permitan mantener sus actividades de bienestar, ya que potencian su productividad laboral en todos sus aspectos”, dicen los especialistas. Así, lo que tenemos que hacer para recuperar nuestro rendimiento sin estresarnos es:

  • Realizar pausas activas. ¿Cómo? Participando en sesiones de 5 a 10 minutos de ejercicios suaves de movilidad y estiramiento. Además de quemar calorías, este tipo de actividades brindan beneficios que se vinculan con una mejor calidad de vida y repercuten en un mejor rendimiento laboral.
  • Mantener un plan de nutrición equilibrado y saludable.
  • Hacer ejercicios de meditación o yoga para mantener el equilibrio cuerpo-mente.
  • Reírnos más. Está comprobado que reírse en el trabajo es un negocio serio. Los trabajadores se sienten 8 veces más comprometidos con su empresa y son 3,5 veces más creativos e innovadores cuando el bienestar es una prioridad. Un trabajador activo rinde más que uno sedentario. Personas felices en armonía con su cuerpo-mente trabajan más y mejor.

Nutrición y productividad

Tener una dieta equilibrada y saludable en el trabajo también nos ayuda a mantener nuestros niveles de energía y a sentirnos mejor al regresar a nuestras actividades. “Sea cual sea el lugar o tipo de trabajo que realices, es importante seguir un plan de alimentación adaptado y equilibrado a tus necesidades ya que el cuerpo funciona mejor cuando está en equilibrio”, explican Díaz y Ferrero. El lugar de trabajo es donde generalmente pasamos la mayor parte del tiempo, haciendo incluso alguna de las comidas principales del día, es por eso que debemos tener en cuenta para nuestra alimentación:

  • Frutas y verduras
  • Alimentos ricos en hidratos de carbono
  • Agua y jugos naturales détox
  • Reducir al mínimo el consumo de harinas blancas
  • Evitar los dulces en exceso
  • Consumir un desayuno saludable rico en: fibras, vitaminas y minerales, proteínas, hidratos de carbono, antioxidantes y agua.
  • En la oficina: es preferible que lleves comida y/o snacks preparados desde casa (van a ser siempre más sanos)

Y, junto con una buena alimentación, siempre debemos sumar estos hábitos:

  • Levantarse temprano
  • Planificar la jornada
  • Hacer 30 minutos de ejercicio regularmente, por lo menos alguna actividad aeróbica
  • Dedicar tiempo al descanso, meditación, estiramiento o yoga
  • Respetar las horas de sueño
  • Tener una actitud positiva
  • Mantener buenas posturas ergonómicas

También en casa

Si sos de las que trabajan desde la casa o que no deben cumplir un horario dentro de la oficina, sino que tienen libertad de tiempos y espacios, incorporar rutinas para sentirnos mejor resulta más fácil, aunque no lo parezca:

  • Hacer un buen desayuno, ya que no tienen el apuro de salir y cumplir un horario.
  • Cada 3 horas realizar pausas activas o descansos activos que implican elongación de miembros superiores e inferiores.
  • A la hora del almuerzo intentar despejar la mente, salir a comer o caminar.
  • Es importante determinar un espacio de trabajo (cuarto, escritorio o lo que sea) y el espacio de recreación o distracción.
  • Los mejores snacks cuando uno trabaja desde la casa son las frutas.

Los profesionales de Moodment también sugieren a aquellas mujeres que son amas de casa y para quienes volver de las vacaciones también es un cambio importante, “hacer al menos dos o tres series de 10 planchas al día para ayudar al cuerpo a volver a su rutina habitual. Son ejercicios donde se apoyan en el suelo o en alguna superficie la punta del pie y el antebrazo. Es integrador ya que obliga a todas las articulaciones a estar en tensión y por lo tanto fortalecerse, además se puede hacer mientras juegan con el bebé, esperan que algo se cocine o miran una serie”.

Se trata de aprovechar al máximo la energía que recargamos durante nuestras vacaciones para enfrentar con éxito la vuelta al trabajo sin estresarnos.

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