Si te gusta tanto su sabor, tenemos una buena noticia: cada vez hay más recetas para sumarlo como ingrediente a comidas dulces y saladas.

 

Su aroma, el sabor y sus beneficios para estimular la concentración, hacen del café un aliado para muchas personas. Compañero de noches de estudio, largas jornadas de trabajo o de profundas charlas con amigas, siempre está presente. Los profesionales afirman que consumir entre 3 y 4 tazas diarias de café contribuye aportando minerales, fibra y antioxidantes a la alimentación. Pero, ahora, la tendencia no es solo beberlo como infusión para el desayuno o en la merienda, sino también incluirlo en la preparación de diferentes comidas. Desde el clásico tiramisú hasta salsas, vinagretas o arroces.

Diego Mandelman de @cocinarg_com nos invita a probar con dos recetas bien sabrosas:

  • Pinchos de carne al café

Ingredientes
Carne de ternera 1 kg
Aceite de girasol 4 cdas.
Mostaza (no de dijon, porque tapa otros sabores) 3 cdas.
Salsa de soja 4 cdas.
Café preparado (preferible de filtro) ½ tz.
Pimienta a gusto
Sal a gusto

Preparación: cortar la carne en cubos. Mezclar el aceite, el café, la mostaza, salsa de soja y aliñar la carne con esta mezcla, dejar reposar mínimo 1 hora. Escurrir la carne y armar los pinchos en palitos de madera, cocinar en una sartén grande, volteándolos para que se cocinen bien de cada lado. Incorporar la marinada que quedó de la carne, el café, sal y pimienta. Retirar los pinchos. Dejar reducir un poco la salsa para que espese y servir con los pinchos. Acompañar con verduras, papas fritas y/o puré.

Nota: Es preferible que no sea café soluble, pero, si es el único que tenés, también podés hacerlo con la misma cantidad.

  • Pastel vegano de chocolate y café

Ingredientes
Harina 0000 150 g
Cacao puro en polvo 50 g
Azúcar 170 g
Agua 200 ml
Café descafeinado soluble 1 cda. (o cantidad necesaria de café común para preparar 200 ml de café fueete: es necesario que sea fuerte)
Bicarbonato de sodio 1 cdta.
Sal ¼ cdta.
Esencia de vainilla ½ cdta.
Aceite de girasol 70 ml
Vinagre de manzana 1 cda.
Azúcar impalpable para espolvorear

Preparación: precalentar el horno a 180 ºC y preparar un molde redondo preferentemente de fondo desmontable, cubriéndolo con papel para horno o con un poco de aceite y harina. Preparar el café en 200 ml de agua y dejarlo enfriar. Mezclar en un recipiente mediano la harina tamizada con el cacao, el bicarbonato y la sal. Integrar y añadir el azúcar, volver a mezclar. En otro recipiente colocar el café, el vinagre, la esencia de vainilla y el aceite, y batir un poco. Mezclar las dos preparaciones hasta obtener una mezcla sin grumos. Verter en el molde y hornear durante unos 25 minutos, hasta que puedas clavar un palillo o cuchillo en el centro y salga limpio. Esperar a que se enfríe un poquito para desmoldar, y luego dejar enfriar por completo fuera del molde. Decorar con azúcar impalpable a gusto.

Otras maneras de incorporar café a las comidas es en:

Risotto: el líquido para su cocción se puede elaborar con un caldo vegetal o de pollo, al que se le añaden unos cuantos granos de café y un poco de queso tipo mascarpone o un poco de crema de leche.

Vinagretas: podemos infusionar el café y añadirlo al aceite o utilizar una cucharadita de café molido y emulsionarlo con nuestro al aceite con ayuda de unas varillas, dejándolo macerar un rato para que se impregne de todo su aroma. Una vez reposado, podemos colarlo para eliminar las partículas de café que quedan o dejarlo tal cual, si no nos desagrada esa textura. De esta forma se obtiene una salsa para aderezar ensaladas, verduras a la parrilla, carnes a la plancha o pescados como el salmón.

Manteca aromatizada: añadir a la manteca a temperatura ambiente (con textura tipo pomada), una cucharada sopera de café (ya infusionado), mezclarlo bien y dejarlo reposar 24 horas. Es ideal para untar las tostadas con un sabor diferente o para utilizarla en alguna salsa lleve manteca.

Ahora cuando pienses en un café, vas a tener muchas maneras de saborearlo.

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