Esta costumbre data de tiempos inmemoriales en la que se guardaban los huevos y, para mantenerlos frescos, se bañaban con una fina capa de cera líquida. Una vez terminada la Cuaresma, los practicantes se reunían en la iglesia más cercana para regalarlos.

 

En la Antigua Roma y en la Antigua Grecia se regalaban huevos pintados para diferentes celebraciones, en muchas culturas, los huevos representan vida y fertilidad.

Y los conejos ¿por qué se regalan? Este es un ritual que muchos padres comenzaron a practicar con sus hijos. Los niños creen que es el conejo el que trae los huevos, entonces los adultos esconden los huevos de chocolate en el jardín o en la casa y los niños van a buscarlos el domingo de Pascua.

¿Ya empezaste a esconder los huevos en tu casa?

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