El invierno es un momento ideal para disfrutar de sus distintas variedades en sopas, purés o ensaladas tibias.

 

Si sos fan del zapallo o la calabaza, estás en la mejor temporada para disfrutarlo en todas sus versiones. A diferencia del zapallito o el zucchini que son del verano, las llamadas calabazas de invierno tienen una cáscara relativamente dura y se conservan bien durante meses en un lugar fresco. Su pulpa naranja es rica en betacarontenos, la principal fuente de vitamina A. La health coach Desiré Mainero nos cuenta sobre algunas opciones que podemos encontrar en el mercado:

  • Calabaza Spaguetti o Squash

“Es una de forma ovalada con color que va desde un amarillo pálido a un anaranjado mediano. Su nombre se refiere a que su pulpa, después de cocerse, se desprende de la cáscara en largas hebras. Esta particularidad, hace que sea muy buscado por personas que evitan o reducen de su dieta las harinas; con lo cual tendrán unos spaguettis ¡directo de la naturaleza!”

¿Cómo consumirlo? Como verdura en sopas y guisos, se puede sofreír con otros ingredientes para elaborar una guarnición o simplemente comer frío en una ensalada.

  • Zapallo Kabutia o Japonés

“Este Zapallo presenta una pulpa sumamente cremosa, pastosa, tan deliciosa y dulce que ¡comerás hasta su cáscara!”. Es de color verde azulado por fuera y un intenso naranja por dentro. ¿Sabías que cuanto más naranja es su pulpa, mayor es el concentrado de betacarotenos?

¿Cómo consumirlo? Siempre que lo laves bien por fuera, podés cocerlo con la cáscara y consumirla o podés tostarla aparte si buscás una textura más crocante. Si lo horneás, sus sabores dulces se intensifican. Se pueden hacer sopas, cremas, purés, ideal para preparaciones dulces o saladas.

Dato: cuando compres, fijate que tenga parte de su cabito para que se conserve por más tiempo.

  • Zapallo Anco

“Es la variedad más común en nuestro país. Formado por un cuello de carne firme y una cabeza donde resguarda sus semillas, es de cáscara fina, también comestible aunque su sabor será más insípido que el de la cáscara del Kabutia. Tiene un sabor más suave y textura más ligera, dado por un mayor contenido de agua”.

¿Cómo consumirlo? Se cocina hervido, al vapor, en el horno o parrilla. Queda exquisito cuando lo cocinás entero al horno, si bien lleva su tiempo, sus dulzores se potencian y su sabor se concentra.

Dato: al elegirlo, tener en cuenta que tenga “tallito” para garantizar su conservación y calidad.

  • Calabaza Rallada

“Su cáscara es dura y rallada con tonos amarillos y verdes, de cuello superlargo y pulpa con fibras “hilachentas” de color amarillo pálido”.

¿Cómo consumirlo? Por su dulzor reducido, sirve muy bien para usos específicamente salados.

Podés aprovechar las semillas de cualquiera de estas variedades para hacer “pipas” y consumirlas como snack. “Solo tenés que tostarlas en la placa del horno, apenas saborizadas. Deben quedar bien crujientes para poder masticar la cubierta”, explica Desiré Mainero. ¡Otra razón más para disfrutar de los zapallos y calabazas que nos trae el invierno!

 

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