Está en el podio de las comidas preferidas argentinas. Hoy la homenajeamos en su día con sus versiones más saludables.

 

Importada de Italia, más precisamente de la ciudad de Milán, la milanesa es parte de la mesa de los argentinos desde fines del siglo XIX cuando llegó a nuestro país junto con la inmigración. Desde entonces, se convirtió en la preferida de grandes y chicos por ser fácil de preparar, económica, rendidora y, claro, ¡muy rica! Cosechó tantos fanáticos que en época de Twitter y Facebook logró sumar votos para tener su propio día a nivel nacional, así cada 3 de mayo la celebramos como se merece.

Bien argenta. Si hablamos de milanesa no podemos describir otra que la original: una preparación hecha con carne de vaca, pasada por huevo y pan rallado, por supuesto, frita. Sin embargo, es una de las preparaciones más versátiles que existen, que aceptan variaciones tanto de rellenos como de apanados. “La fritura no es la opción más recomendable porque sabemos que, además del valor calórico que se le suma al alimento al absorber aceite, éste al calentarse se satura, volviéndose de mala calidad. Pero, si la vas a hacer, ¡hacela bien!” dice la licenciada en Nutrición Agustina Gutiérrez y recomienda seguir estos pasos: “un buen baño de fritura debe realizarse a 180 grados en una cantidad generosa de aceite (5 partes de aceite cada 1 de alimento); hablando simple, el aceite debe burbujear mucho al sumergir el alimento y debe taparlo por completo”.

En tiempos en que lo sabroso va de la mano de lo saludable, te contamos tres tips para que las comas con todas las ganas:

  • Elegir carnes magras y retirar toda grasa visible. Podés optar, además de carne de vaca, por pollo, cerdo, pescado y hasta verduras como calabaza, berenjena o zuccini.
  • Aportar fibra en el apanado: además de pan rallado, incorporar salvado de trigo, avena arrollada, semillas, copos de maíz, polenta (estasz 2 últimas además son aptas para celíacos).
  • Cocinarlas al horno, con poco aceite: lo ideal es rociar la placa de horno con aceite en spray o una gota de aceite esparcida con una servilleta de papel. Pero, cuidado, que, si le ponés mucho aceite para hacerlas al horno, es peor, porque se parte de aceite en frío y el alimento absorbe mucho más

Ahora sí, elegí la opción que más te guste, agregale alguna salsa, algo de queso, un poco de tomate o los ingredientes que más te gusten y celebrá su día con estas ideas saludables que nos propone Agustina Gutiérrez:

  • Milanesas de pollo con rebozado de sésamo y maíz: cortar en filetes una pechuga de pollo, pasarlas por una mezcla de huevo batido y condimentos a gusto (sal, pimienta, orégano, ajo, perejil, etc.) y rebozar con una mezcla de harina de maíz (polenta), copos de maíz sin azúcar triturados y semillas de sésamo.
  • Milanesas de berenjena rebozadas con avena: lavar y cortar las berenjenas (con piel) en lonjas o rodajas de 1 cm de espesor aproximadamente. Pasarlas por una mezcla de huevo batido con condimentos, y luego rebozar con avena (puede ser una mezcla de avena extrafina, avena arrollada y avena gruesa).
  • Milanesas de cerdo rebozadas con pan rallado, salvado de trigo y chía: puede utilizarse cualquier corte sin hueso de carne de cerdo, quitándole la grasa visible; pasar por una mezcla de huevo batido con condimentos y luego rebozar con una combinación de pan rallado, salvado de trigo y semillas de chía.

Solo falta que decidas con qué acompañarlas: ¿papas fritas, puré o ensalada?

 

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Instagram: @nutricionclara

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