Las preferencias como consumidoras más saludables llegaron a oídos de los supermercados y cada vez encontramos en las góndolas más productos que nos hacen bien a la salud, nos cuentan sobre su origen o nos regalan una experiencia extra de sabor. En esta nota te contamos lo que se viene.

 

¿Sos de las que siguen la moda? ¿Te gusta saber qué se viene? Así como sucede con la ropa y los colores, también en alimentos y bebidas se escuchan las preferencias de los consumidores para desarrollar productos que satisfagan nuestras expectativas. Sabemos que la principal tendencia, que llegó para quedarse, es la de cambiar nuestros hábitos para lograr una alimentación más saludable y, sobre esa base, este año se detectaron cinco características que hacen hincapié en la confianza, el cuidado personal, estrés, individualidad y sostenibilidad.

Confianza
Saber de dónde vienen nuestros alimentos nos da confianza sobre lo que comemos. Quién lo hizo, cuándo y de qué manera son algunas preguntas que nos estamos haciendo cada vez con mayor frecuencia y muchas veces las respuestas están resaltadas en los envases que nos aclaran la ausencia de aditivos y conservantes, su producción orgánica o que es libre de transgénicos. Pero también nos interesa saber que su elaboración no dañe el medio ambiente y se hayan respetado las condiciones de trabajo humano.

Sentirnos bien
La palabra dieta ya está siendo reemplazada por estilo de vida saludable porque, sin dudas, se trata de mantener una conducta que nos beneficie a largo plazo. Cada vez más se busca lograr una alimentación variada y equilibrada que nos ayude a sentirnos bien, pero a la vez sin restricciones. Incluimos ingredientes naturales y nutricionales como frutas, verduras, granos, semillas, hierbas, condimentos y productos botánicos, que se combinan con diferentes fuentes de proteínas según el gusto y la necesidad de cada persona. Productos que combinen beneficios saludables, emocionales y físicos para nuestro organismo y que a la vez nos ayuden a reducir el estrés son los protagonistas de las góndolas. Así, en el mundo podemos encontrar bebidas relajantes como un agua saborizada no efervescente que contiene extractos de té verde, bálsamo de limón, manzanilla y lavanda; o un jugo hecho con bayas de goji y vitaminas B1, B2, B5, B6 añadidas, que reduce la fatiga y el estrés.

Nuevas sensaciones
¿Estás buscando nuevas experiencias a través de los alimentos? Se viene la era de las texturas que nos van a hacer percibir lo que comemos como fresco, funcional, saciador o simplemente divertido. Desde bebidas masticables hasta helados cremosos con trozos crujientes, o la famosa galletita de chocolate con crema en el medio que en una edición especial incluyó caramelos crujientes.

Trato preferencial
A todas nos gusta que nos traten como únicas y la tecnología está haciendo todo para que esto ocurra también con las compras que realizamos desde nuestros celulares o por internet. Así, vamos a recibir cada vez más promociones y sugerencias personalizadas según nuestro historial de compras, recomendaciones y tips para ahorrar tiempo.

La importancia de la ciencia
La sustentabilidad llegó al supermercado y junto con la preocupación por las limitaciones en el abastecimiento, hay empresas que están desarrollando soluciones para reemplazar las granjas y fábricas tradicionales con ingredientes y productos terminados modificados científicamente. Entre otras cosas están trabajando en el cultivo de células madre y la impresión 3D para replicar a la naturaleza en ambientes controlados. Si bien los alimentos de este tipo aún son muy costosos, es una realidad que, si buscamos en algún país del mundo podemos encontrar, por ejemplo, carne producida en el laboratorio. Un objetivo es que esta tecnología se utilice para diseñar alimentos y bebidas que sean más nutritivos.

Algunas propuestas parecen alejadas ¿no?, pero sin dudas en menos de lo que podamos imaginar vamos a estar conviviendo con muchas de ellas. ¿Cómo sería tu alimento ideal?

 

Fuente: Mintel

COMENTARIOS