Tanto fuera como dentro de la heladera, hay tips para guardar los alimentos de forma que se conserven por más tiempo.

 

No siempre todo va con todo y cuando de frutas y verduras se trata esta es una máxima que debemos tener en cuenta si queremos mantener la calidad de los alimentos por más tiempo. Algunos van al frío, otros a lugares oscuros o guardados en bolsas. Tomá nota de estos datos que nos da la licenciada en Nutrición Natalia Borello (M.N. 8738) y empezá a poner cada cosa en su lugar:

  • En heladera

Berenjena: sueltas.
Coles (coliflor, brócoli, coles de Bruselas): en bolsas de plástico.
Puerros: antes de refrigerar, limpiar la parte blanca, cortar y descartar las partes más verdes.
Verduras de hojas verdes (acelga, lechuga, espinacas, rúcula): se guardan en bolsas de plástico perforadas, sin que quede agua entre las hojas, para que no se pudran. Quitar las hojas y tallos amarronados.
Verduras de raíz (zanahorias, remolacha): se cortan las hojas de los extremos. Colocar en bolsas de plástico perforadas.
Zucchini: colocar sueltos.
Manzanas: no poner junto a naranjas, pomelo ni sandía.
Kiwis: sueltos.
Peras: sueltas.
Cerezas: sin lavar.
Uvas: sin lavarlas, en una bolsa cerrada de plástico o en un recipiente hermético.

Es importante:
# “No lavar las verduras antes de meterlas en la heladera, sino antes de consumirlas. Si se guardan las verduras húmedas, será más fácil que se echen a perder. Se pueden limpiar con un trapo seco para sacar restos de tierra para que respiren mejor.
# “Si las frutas están muy verdes dejarlas reposar fuera de la heladera, ya que el frío retrasa la maduración, y luego cuando estén maduras colocarlas en el frío”.

  • Fuera de la heladera

Batata y papas: guardar sueltas en un sitio fresco, seco y oscuro con buena ventilación. También se las puede poner dentro de una bolsa de papel para mayor oscuridad.
Calabaza: si es entera, dejar en un sitio fresco y seco. Si está cortada en rodajas, envolver en film transparente y, si está cortada en trozos, meter en un recipiente cerrado, en ambos casos guardar en la heladera.
Cebolla: guardar en un sitio frío, seco y oscuro, con buena ventilación y lejos de las papas. Si cortás la cebolla, guardar en la heladera.
Ajo: en lugar fresco y seco.
Morrón: guardar en un lugar fresco y seco. Si están cortados, guardar en heladera.
Tomates: dejar a temperatura ambiente porque en la heladera se ponen blandos y pierden sabor.
Palta: si están verdes, guardalas en una bolsa de papel. Cuando estén maduras, ponelas en un lugar fresco y seco.
Limones y limas: guardar en lugar fresco y seco, lejos de otras frutas para que no absorban los olores. Lavar antes de usarlos.
Naranjas, mandarinas y uvas: dejarlas en un lugar fresco y seco. Si están cortadas, guardar en heladera.
Melones: dejar en un lugar fresco y seco. Cortado guardar en la heladera con film transparente en contacto con la fruta para evitar que se reseque.
Bananas: dejar a temperatura ambiente y sin meter en bolsas.
Ananá: en lugar fresco y seco. Si está cortada, va en heladera envuelto en film.

¡Cuidado con el etileno!

Para una mejor conservación de las frutas y verduras, hay que conocer su relación con el etileno, ese gas que producen y que es el encargado de su maduración. La Licenciada Natalia Borello nos cuenta cuáles son los tres grupos que no se deben mezclar entre sí para no afectar su ciclo de vida:

Liberan etileno: manzana, palta, durazno, bananas, pera, mango, ciruela, tomate.

Sensibles al etileno: lechuga y hojas en general, remolacha, brócoli, limón, hongos, zanahoria, coliflor, naranja, berenjena, pomelo, sandía, cebolla de verdeo, zucchini.

Neutros: morrones, cebollas, cereza, ananá, ajo, uvas.

Siguiendo estos consejos vas a poder aprovechar por más tiempo tus frutas y verduras y disfrutar de una alimentación segura.

 

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