¿Recién empiezan y ya no sabés cómo entretener a los chicos? Te proponemos tres actividades que los van a divertir por varias horas.

 

Las vacaciones de invierno tienen ese extra de que por el frío los chicos pasan mucho tiempo dentro de casa. La tablet y todo juego electrónico son una tentación para evitar el aburrimiento, pero también hay muchas actividades manuales que podemos enseñarles a hacer y compartir para recordar cómo nos entreteníamos en nuestra infancia. Marina Labayen, de Chic Kids, nos cuenta tres collages que podemos enseñarles a hacer con lo que tenemos en casa:

  • Arcoíris comestible

                                     

“Para empezar hay que lavarse las manos porque vamos a tocar la comida ¡y puedo asegurar que más de un goloso va a atacar la obra!”.

¿Qué hay que hacer? Sacar de la alacena esos cerealitos de colores que a los chicos les encantan y ponerlos en un bol. Dejar que los separen por colores en distintos recipientes y, una vez clasificados, darles una hoja y plasticola para que armen su propio collage.

  • ¿Qué gusto tiene la sal?

“En estas actividades vamos a usar toda la sal que intentamos no ponerle a la comida”. Para condimentar un poquito la tarde en casa, vamos a necesitar:

Una hoja
Plasticola
Sal
Acuarelas o témperas

¿Qué hay que hacer? Hacer un lindo dibujo o una forma con la plasticola. Tirar sal arriba, sacudir el excedente y dejar secar. El dibujo queda cristalizado en la hoja y los chicos pintan arriba.

Otra actividad para hacer con sal es cubrir un papel de color y con el dedo ir practicando letras o números.

  • Pintar con lana

Una alternativa para hacer collages sin enchastre es usar cinta doble faz o contact. Una vez que tenemos la superficie pegajosa, solo hay que darles ovillos de lana para que vayan “pintando”. La idea es ir poniendo la lana por todo el contorno, de afuera hacia adentro. También pueden usar papeles de colores para cubrir toda la superficie.

Pueden recortar formas para que los chicos reconozcan distintos alimentos y “pintarlas” con el color de lana que corresponda. Por ejemplo, una banana de amarillo, una manzana de rojo o una zanahoria de naranja.

 

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