¿Te cuesta limpiarlas y sacarles toda la suciedad que se acumula con cada uso? En esta nota te contamos cómo podés volver a tenerlas relucientes.

 

Las ollas y sartenes son grandes aliadas en la cocina, con ellas podemos hacer cualquier cantidad de comidas. Pero ¿no te pasa que con el tiempo sus bases se van poniendo negras, manchadas y engrasadas? Y ni hablar si se nos quemó la preparación. En pocos minutos podemos sentir que se arruinó ese utensilio que tanto cuidamos. A no preocuparse ni salir corriendo a comprar una batería de cocina nueva, con algunos ingredientes que tenemos a mano podemos devolverle el brillo al acero inoxidable y dejar impecable nuevamente el antiadherente. Mirá qué fácil:

Opción 1

Sal fina
Vinagre
Limón
Esponja

Esparcir sal en toda la olla o sartén, agregar el vinagre y el jugo de limón y luego fregar la olla hasta que salgan esos residuos de suciedad. Enjuagar y ¡a cocinar de nuevo!

Opción 2

Bicarbonato
Agua

Colocar unos 50 gramos de bicarbonato (la cantidad dependerá del tamaño de la mancha) en un recipiente de vidrio. Luego verter algunas gotas de agua (no demasiadas) hasta formar una pasta espesa. Cubrir todas las manchas con esta preparación y dejarla hasta que se sequen. Luego con una esponja gruesa de cocina, raspar sobre cada mancha para lijar suavemente. Terminar lavando con abundante agua.

Opción 3

Agua 1 taza
Vinagre 1 taza
Bicarbonato 1 cucharada

Mezclar todo y llevar la olla a hervir por 5 minutos a fuego lento. Remover suavemente la grasa con ayuda de una espátula o cuchara de madera mientras va calentando. Este método de limpieza es sumamente eficaz para la limpieza de ollas de acero inoxidable.

Opción 4

3 limones

Para ollas antiadherentes quemadas lo mejor es exprimir tres limones en su interior y hervir a fuego medio por unos minutos. Deja reposar toda la noche, al otro día lavar con una esponja suave.

Un dato importante es secar bien nuestras ollas y sartenes con un repasador suave y limpio, porque, si solo las dejamos secar, es posible que se formen esas “manchas de agua” causadas por los minerales y otros compuestos como el fluoruro. Si ya te pasó, poné las ollas y sartenes a remojar en agua mineral carbonatada y luego enjuagalas y secá con repasador. ¡Así las tendremos siempre lindas como se merecen!

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