¿Te quedaste con ganas de bailar al ritmo de las comparsas el fin de semana largo? Te cuento algunos de los mejores lugares de nuestro país donde todavía podés disfrutar los días de carnaval.

*  Meme Castro 

 

Los feriados de carnaval fueron establecidos en 1956, en este 2018 oficialmente se celebraron el sábado 10, domingo 11, lunes 12 y martes 13 de febrero. Aunque en la mayoría de los lugares las celebraciones comienzan varias semanas antes y, por supuesto, llevan meses de preparación, extendiéndose hasta los últimos días del mes.

Se trata de un festejo que tomamos como propio, pero es más internacional de lo que consideramos. Existen muchos mitos y realidades respecto de su origen como con todo aquello que data de tantos años de antigüedad. Algunos historiadores afirman que se celebra desde hace 5000 años.

El carnaval está asociado principalmente con los países de tradición católica y, en menor medida, con los cristianos ortodoxos orientales; las culturas protestantes usualmente no celebran carnaval o tienen tradiciones modificadas, como el carnaval danés. De hecho, el término carnaval proviene del latín medieval “carnelevarium” que significa “quitar la carne” refiriéndose a la prohibición religiosa de consumir carne durante los cuarenta días que dura la Cuaresma. En la actualidad, se encuentra muy arraigado a la celebración popular, alejándose de su significado religioso.

Con el correr de los años, fue adoptando estilos diferentes según cada país. En América incorporó elementos aborígenes y hasta alcanzó ribetes místicos precolombinos. Hoy esta expresión popular se celebra en distintas partes del mundo, haciendo que los escenarios donde se desarrollan atraigan a miles de turistas de otras latitudes para sentir, vibrar y cantar con el paso de las comparsas. El carnaval ha sido siempre asociado a la alegría, el colorido y la participación multitudinaria.

 

 

BUENOS AIRES

Los carnavales de Buenos Aires comenzaron a celebrarse en el siglo XVII. Originalmente organizado en casas particulares, se trasladó luego a clubes barriales. Las primeras comparsas y corsos datan de fines del XIX. A partir de 1915 surgieron las murgas, más grotescas y picarescas que las comparsas. En 1997 la Legislatura porteña declaró estos festejos como Patrimonio Cultural de la Ciudad. Este año más de 100 murgas brillarán en los más de 29 corsos organizados en los barrios de Buenos Aires.

Con mucha energía y mucho color, los corsos porteños ganan las calles de algunos barrios con tradición carnavalera, como San Telmo, La Boca y Boedo. Los fines de semana de febrero, se cortan las principales arterias de estas y muchas otras comunas para dar paso a las comparsas y agrupaciones participantes. Son gratuitos y de carácter familiar. Pueden averiguar el detalle barrio por barrio en este link: https://www.carnavalargentina.com.ar/imagenes/Programacion-Murgas-Corsos-2018.pdf

GUALEGUAYCHÚ

No por casualidad es reconocido como el “Carnaval del País”. Aquí centenares de protagonistas se exponen en la pasarela junto con doce imponentes carrozas y la creatividad y talento del pueblo en un espectáculo mágico de color y alegría. Un show increíble y majestuoso con sello propio que tiene a tres comparsas compitiendo por ser la campeona y el próximo 24 de febrero harán su última presentación: Papelitos, Ará Yeví y O´Bahía. ¡Además, si te animás, todavía podés alquilar un traje y ser parte de la experiencia en primera persona!

JUJUY

Hacia el norte encontramos que en Jujuy al colorido festejo se le suma un ritual particular. A comienzos de febrero en diferentes localidades se entonan las primeras coplas en los jueves de compadre y de comadre. Posteriormente y tras las ofrendas a la Pachamama, con la participación de comparsas y público, tiene lugar el “desentierro” del carnaval, en un mojón regado con bebidas y al que se arrojan hojas de coca y cigarrillos encendidos.

Tal ritual en torno al diablo carnavalero se apoya en la creencia de que el sol rojo fecunda a la Madre Tierra, dando origen a semillas, raíces, troncos, follajes y frutos de la región. El festejo, encabezado por bastoneros que encarnan al diablo con máscaras y trajes coloridos, se acompaña con talco en el rostro, hojas de albahaca en las orejas, serpentina, papel picado y bailes que congregan a toda la comunidad. El Domingo de Tentación, que esta vez fue el 18 de febrero, se vuelve a enterrar al diablo, que permanecerá oculto un año. Pero todavía quedan festejos por celebrar: el carnaval de Flores los días 24 y 25 de febrero, y el carnaval de Remache que será el 3 y 4 de marzo.

El carnaval de Jujuy se realiza en diferentes lugares de la provincia, como Maimará, Tilcara, Humahuaca o Purmamarca.

*Curiosidad: En el siglo XIX era costumbre rellenar huevos con agua para después lanzarlos. Las familias de clases más acomodadas compraban huevos de ñandú para tal fin. En estos juegos participaban tanto grandes como chicos. De allí viene que actualmente los niños jueguen con agua entre sí, durante el día por las calles de los barrios, llenando pequeños globos con agua*.

 

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